El Iberostar Tenerife cae ante el líder Real Madrid

No pudo ser. El Iberostar Tenerife cayó derrotado este domingo en su visita al líder Real Madrid (89-76). Mermado por las ausencias de Richotti, Akognon, Vázquez y Vasileiadis y con San Miguel recién salido de sus molestias en el isquio (no jugó la recta final por precaución), el grupo de Fotis Katsikaris firmó un partido lo más serio posible en la medida de sus posibilidades, pero acabó cediendo ante el mayor potencial de su adversario.


Una tarde inspirada en el triple y una excelente puesta en escena (18-21, min. 10) permitió incuso a los aurinegros plantar cara de inicio a un rival dolido, que acabó desquitándose de su reciente racha de tres derrotas consecutivas, con un parcial de 12-0 camino del descanso para luego imponer su mayor fondo de armario (42 puntos de los suplentes locales por 14 de los canaristas). Aún así, el Iberostar Tenerife tuvo arrestos para no dejarse ir en el epílogo y evitar que la renta madridista fuera a mayores.


Salió sin complejos el conjunto insular, que movió con mucho criterio el balón en los compases iniciales y se amparó en el acierto en la larga distancia (5/6 en triples en el primer cuarto) para coger las riendas en el electrónico, liderado por un gran Javi Beirán (14-16, 18-19, 18-21) y por un Tim Abromaitis todoterreno (34 de valoración y 21 puntos sin fallo). Ni siquiera el liderazgo de Luka Doncic podía entonces con los tinerfeños.


Sin embargo, fue la irrupción de la segunda unidad blanca, con Felipe Reyes a la cabeza; la cada vez mayor soltura de Facundo Campazzo y la intensidad defensiva de los locales, con distintas variantes de por medio y mucho desgaste en la subida del balón de los insulares, lo que comenzó a equilibrar la balanza, primero; y a desnivelarla del lado anfitrión, después, a raíz de un parcial de 12-0.


Sufrió entonces sus peores momentos el Canarias, que estuvo más de seis minutos sin anotar (30-21). No fue hasta los últimos tres minutos de cuarto cuando el conjunto aurinegro recuperó sensaciones para llegar siete abajo a la pausa (43-34).


Tras el receso, el Real Madrid impuso su mejor versión. Campazzo manejó a los suyos con eficacia y se fueron sumando a la causa varias de las muchas virtudes que atesora el plantillón que maneja Pablo Laso. El Iberostar Tenerife lo intentó, pero sin la continuidad necesaria ante un rival, que castigó con determinación cada uno de sus errores. En esa dinámica, la renta local alcanzó incluso los 20 puntos (81-61), pero lejos de rendirse el Canarias tuvo arrestos y orgullo para estrechar el cerco.


Un parcial de 4-13, con varias acciones de mérito de Tobias Borg, Bassas y Abromaitis forzaron al técnico local a pedir tiempo muerto (85-74) y aplacar el ímpetu visitante. De ahí al final, intercambio de canastas hasta el 89-76 definitivo.


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