El Iberostar Tenerife cae ante un Unicaja Málaga en estado de gracia

El Iberostar Tenerife cayó derrotado este miércoles noche en su visita a un Unicaja Málaga en estado de gracia (88-67). El reciente campeón de la Eurocup desplegó su mejor versión para imponerse a un equipo, el aurinegro, que firmó una buena puesta en escena pero comenzó a diluirse a tres minutos del descanso ante el tremendo acierto de los anfitriones.


Un parcial de 18-1 entre el cierre del primer acto y la vuelta de vestuarios, con cinco triples de por medio de los de Joan Plaza, que llegaron a firmar un 10/14 desde la larga distancia en los primeros 23 minutos, enterró cualquier opción de victoria de los tinerfeños. Y eso que el grupo de Txus Vidorreta cuajó un buen inicio.


Funcionó de entrada la apuesta por Petit Niang, bien atrás; e hicieron daño los canaristas en el rebote ofensivo para responder al inspirado arranque de Kyle Fogg, autor de los siete primeros puntos de su equipo. En esa dinámica, con el Iberostar desgastando la subida del balón del Unicaja, y buscando buenas posiciones de tiro, el partido parecía crecer parejo (10-11, 18-18, 10').


De hecho, los tinerfeños se sobrepusieron a un parcial de 7-0 de los andaluces (27-20, 13'), amparándose en los buenos minutos de Fran Vázquez y en la movilidad del grupo para trabajarse las mejores opciones posibles en ataque (32-31), aunque sin el acierto deseado desde el triple (3/15 en el intermedio). Sin embargo, un arreón local a falta de tres minutos para la pausa con dos triples consecutivos de Wazcynski y Díez y uno posterior de Jamar Smith sobre la bocina mandaron el partido al descanso con los insulares diez abajo (44-34).


La brecha fue a más a la vuelta de vestuarios, coincidiendo con el buen hacer de Nemanja Nedovic para explotar la inspiración de su equipo desde más allá del 6,75. Sufrió entonces sus peores minutos un Canarias que se perdió en acciones ajenas a su mejor repertorio y que una vez más apenas pudo visitar la línea del 4,60 (siete libres por 23 del rival). Pese a todo, y con el partido realmente cuesta arriba (62-38), hubo arrestos para estrechar el cerco (67-52, tras triple de Bassas).


El caso es que la reacción visitante no pasó de ahí. Lo intentó el grupo de Vidorreta con buenos minutos de Ferrán de por medio, pero se toparon los tinerfeños contra un rival tremendamente sólido, con más ritmo y con un abanico de recursos digno de un claro candidato al título de liga. En la línea del buen hacer que le llevaba recientemente a proclamarse de manera merecida campeón de la Eurocup, el Unicaja cerró el partido con un claro 88-67.


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