El Iberostar Tenerife se aferra al liderato de la ACB con otra exhibición colectiva

Otro golpe sobre la mesa. El Iberostar Tenerife se aferra al liderato de la ACB tras imponerse este mediodía al Movistar Estudiantes (63-82) con otra gran exhibición colectiva de por medio. Hasta seis jugadores en dobles dígitos de valoración, otro recital a la hora de compartir el balón (23 asistencias) y un inicio brutal de último cuarto (5-25 del minuto 30 al 37) explican en parte el nuevo triunfo coral de los aurinegros, que ya suman ¡18 alegrías! en la Liga Endesa.


Fue siempre por delante el CB Canarias para llevarse otra victoria minuciosamente preparada, en la que tuvo mucho que ver el buen trabajo defensivo sobre Edwin Jackson, MVP de la liga y máximo anotador de la competición, que hoy tardó 25 minutos en anotar su primera canasta en juego para terminar la contienda muy por debajo de sus prestaciones habituales.


Marcó territorio el grupo de Txus Vidorreta desde los primeros compases aprovechando los balones interiores a Georgios Bogris (2-6) y dos acciones de mérito de Will Hanley (2-10, 5'), ante un Estu muy fallón en el tiro (0/13 en triples al descanso). Por ahí, el conjunto insular maniató a los bases locales, forzó muchos errores del adversario y mandó el partido a los parámetros que más le interesaban.


Muy serios atrás y compartiendo el balón con criterio en ataque, el Iberostar Tenerife mandaba en el electrónico (13-18, 10') y amagó incluso con abrir brecha, a raíz de dos triples seguidos de un gran Tariq Kirksay (19-28). En esa dinámica y con Fran Vázquez metiendo todo lo que le llegaba a sus manos (21 de valoración y 6/6 en tiros de dos), el Estudiantes no encontraba la manera de cambiar el guión (25-35, 18').


El partido creció luego un tanto más espeso, pero lo cierto es que el Canarias marcó siempre el ritmo y demostró el porqué de su liderato, incluso cuando los anfitriones recuperaron el acierto desde el perímetro a la vuelta de la pausa (4/6 en triples en el tercer cuarto). Una jugada de seis puntos con sendos triples de Jordi Grimau, que desaprovechó el adicional, y Edgar Vicedo, justo después de que los canaristas se pusieran 12 arriba (40-52), sembró cierta incertidumbre y alimentó por momentos las esperanzas locales (46-52, 29').


Pero no pasó de ser un espejismo para la ruidosa afición del Ramiro, ya que un arranque brutal del último cuarto de los tinerfeños (5-25 de entrada) despejó cualquier duda ante el asombro de los presentes. Intensos atrás y especialmente fluidos en ataque, el grupo de Txus Vidorreta dejó su sello de equipo muy bien trabajado en el WiZink Center. El extra pass cumplió con su cometido y los triples aurinegros llovieron sobre el aro estudiantil.


Un Kirksay sobresaliente, en su mejor versión desde que está en la Isla, abrió la lata con dos triples al inicio del cuarto y luego le siguieron sus compañeros. Tim Aromaitis, Davin White y Aaron Doornekamp sacaron a relucir toda la artillería de un equipo, el canario, que movía la pelota como los ángeles ante un Estudiantes ya sobrepasado por los acontecimientos (56-82, 38'). Fue la guinda a una nueva faena colectiva de un Iberostar Tenerife que sigue escribiendo capítulos históricos en una temporada inolvidable.


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