Festival aurinegro

El Iberostar Tenerife va a más. El grupo de Fotis Katsikaris se dio este martes noche un festín a costa del Neptunas Klaipeda (90-67) para sumar su sexta alegría consecutiva en la Basketball Champions League y aferrarse a la primera plaza del Grupo B, ahora solo compartida con el MHP Riesen Ludwigsburg alemán, que acumula el mismo balance de victorias y derrotas que los tinerfeños (6/1), si bien ya cayó en su día en el Santiago Martín.

 

Hasta ocho jugadores en dobles dígitos de valoración para una nota final de 129 créditos; un gran trabajo defensivo, el dominio del rebote (47 capturas frente a las 33 del rival) y una notable circulación de balón explican en parte el meritorio ejercicio colectivo de los tinerfeños (23 asistencias) ante un rival, que plantó cara por momentos a los aurinegros y que pese a la desventaja final dejó señales de ser un muy buen equipo.

 

No fue fácil despegarse de una escuadra, la lituana, que se sobrepuso a la buena puesta en escena de los anfitriones (8-3) haciendo valer las señas de identidad que le han llevado hasta los puestos de privilegio de su liga doméstica y de la propia #BasketballCL. Un parcial de 0-8 liderado por un incisivo Girdziunas certificaba que los presagios de un partido duro no iban mal encaminados (8-11). Con muchas manos entorpeciendo las líneas de pase, el Neptunas comenzó a correr y a imponer sus virtudes ofensivas (18-22).

 

Sin embargo, el Canarias aguantó la embestida visitante para ir progresivamente ganándole terreno a su adversario. Varias acciones consecutivas de mérito de Rosco Allen equilibraron la balanza. El buen hacer de la supuesta segunda unidad y la irrupción de Petit Niang aumentaron las opciones aurinegras. El grupo de Katsikaris no solo igualaba en intensidad y físico a su rival, sino que le imprimía una vuelta de tuerca más a su juego para firmar un parcial de 11-3 camino del decanso (48-38).

 

El arreón canarista fue a más a la vuelta de la pausa, hasta el punto de que el Klaipeda se tiró hasta siete minutos sin anotar una canasta en juego. El Iberostar Tenerife circulaba entonces el balón con la paciencia suficiente para encontrar las mejores situaciones de tiro posibles (11/22 en triples). Con Tim Abromaitis infalible desde el 6,75 (5/6), el bloque insular impuso su físico atrás (¡9 tapones!) y un ritmo de vértigo a su juego (63-41), ante el deleite de un Santiago Martín volcado con los suyos.

 

Aún así, el Neptunas tuvo el orgullo y la calidad suficiente para reaccionar y , liderado por un todoterreno Butkevicius, estrechó el cerco con un parcial de 0-10 en la recta final del tercer cuarto (67-56). Pero la remontada lituana no fue a mayores, entre otras cosas, porque el Iberostar Tenerife actuó con solvencia, apretó de nuevo atrás y terminó gustándose ante la borrachera de alegría de su afición. Varios tapones de mucho mérito, la valentía de un omnipresente Nico Richotti y otra vez una brillante circulación de la pelota lanzaron ya al Canarias hasta el 90-67 definitivo.

 

- Pinchar aquí para ver las estadísticas