El Iberostar Tenerife cae en un intenso partido a cara o cruz

No pudo ser. El Iberostar Tenerife se quedó a las puertas de tumbar a otro de los trasatlánticos de la Liga Endesa al ceder este domingo ante el potente Valencia Basket (62-65) en un intenso duelo a cara o cruz que no se resolvió hasta los instantes finales. Pelearon hasta el último resuello los aurinegros, espoleados por una afición inmensa, que volvió a colgar el cartel de no hay entradas, pero el triunfo acabó sonriendo a los taronja.

 

Pese a la derrota y al disgusto de los aficionados, muchos de ellos descontentos con la actuación arbitral, salió ovacionado el grupo de Txus Vidorreta tras dejarse nuevamente el alma en el intento. Nació espeso el partido, con las defensas de ambos equipos imponiéndose a los ataques, pero en esa dinámica fue el Canarias el que mejor ajustó sus piezas y el que mejor jugó sus bazas.

 

Un alley oop de Ferran Bassas para Fran Vázquez, resuelto con un mate de espalda por el gallego, un triple de Rodrigo San Miguel y tres libres de Davin White al cierre del primer cuarto, junto al gran trabajo atrás de los anfitriones, superaban a un Valencia negado de cara al aro y bien sujeto (14-6). Fue entonces cuando irrumpió la mejor versión de Bojan Dubljevic, que salió al rescate de su equipo para iniciar un parcial de 0-9 (18-18) que luego San Emeterio se encargó de prolongar con un 2+1 antes del receso (20-24).

 

El choque se soltó tras la pausa, otra vez con Dubjlevic de protagonista en los visitantes y con el Iberostar Tenerife tirando de corazón para evitar, primero la estampida visitante (29-35), y apretar luego de lo lindo el partido, siempre espoleado por un público entregado (34-35, tras canasta de Richotti). El duelo creció entonces con un intercambio de golpes, incluidas varias decisiones arbitrales que la afición local protestó airadamente (solo 7 tiros libres tiraron los tinerfeños por 17 del rival).

 

Por el camino, San Emeterio la enchufó desde su pista, en una acción sorprendente, pero en la que pudo pisar antes la línea de fondo,  para evitar que el conjunto insular se fuera arriba al cierre del tercer cuarto (43-45). Intentaron los visitantes sacar el partido del alambre de ahí al final con varios arreones (52-57, 54-60), pero encontraron siempre el pundonor de un Iberostar Tenerife que, a falta de acierto en los triples (5/26), apretó atrás y se dejó el alma en el intento.

 

Una penetración de Nico Richotti y un robo de Aaron Doornekamp que el propio canadiense culminó en canasta (60-62) encendió del todo al Santiago Martín, volcado con el coraje de los suyos, a falta de 1:24 para el final. Sin embargo, un fuera de banda inexistente de Tariq Kirksay y los posteriores libres de Dubljevic y Sastre pusieron ya la puntilla al Canarias (62-65), al que se le anuló también la última canasta de Fran Vázquez, al agarrar el balón y no palmearlo con menos de 0,3 décimas por jugarse.

 

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