
El fortín del Olímpic y un difícil Joventut, primer reto aurinegro de 2026
viernes, 2 enero, 2026 - 02:01Un desafío de máxima exigencia para abrir el año. La Laguna Tenerife visita este sábado al Joventut (Olímpic de Badalona, 17:00 hora insular | en abierto por esport3.cat | DAZN | M+ | Orange TV), en un pulso que requerirá de la mejor versión aurinegra. Solo desde un partido redondo podrá el grupo de Txus Vidorreta opositar con razones de peso al triunfo en una cancha históricamente complicada y en la que este curso solo ha sido capaz de ganar el Real Madrid.
Aguarda un rival directo, la Penya, metida también de lleno en la lucha por jugar la Copa del Rey y que es séptima en la tabla, con un balance de 8/5, solo un triunfo menos que los tinerfeños, cuartos, con 9/4. La escuadra que dirige Dani Miret acumula un casi impoluto 5/1 como anfitrión (3/0 en BCL) y no pierde en su feudo desde el 9 de noviembre.
Tarea pues ardua para el conjunto insular, que pese a ganar allí en el cruce de cuartos de final del curso pasado (60-80), tiene un balance de 21/4 en contra en el global de los antecedentes históricos acontecidos en Badalona. Estadísticas y pasado al margen, el equipo aurinegro tratará de hacerse fuerte desde su solidez colectiva atrás para luego intentar plasmar sus señas de identidad en ataque y sacar adelante el que será su tercer encuentro en seis días, tras caer el domingo en el derbi (70-71) y ganarle el martes al Covirán Granada (80-75).
Los laguneros andan pendientes del proceso vírico que atraviesa Joan Sastre y que ya le privó de jugar entre semana; mientras que los anfitriones tienen la duda de Ricky Rubio, tras una lesión en la pierna derecha que le impidió jugar las dos últimas jornadas ligueras.
Las opciones aurinegras pasan por minimizar las prestaciones de un roster bien dirigido, con mucha calidad, que mezcla oficio y juventud, que concede pocos rebotes en su aro (es el cuarto mejor equipo en capturas defensivas, con 26 rechaces por choque) y circula el balón con criterio (es quinto en asistencias, con 18 por encuentro).
Por ahí, habrá que contrarrestar, si juega, el nivel de Rubio, cuyo regreso más allá del lógico tirón mediático ha supuesto un salto cualitativo innegable en una dirección muy bien cubierta también por Guillem Vives y Lude Hakanson, especialmente acertados desde el triple este año (acumulan un 41,5% y un ¡63%! desde el arco); así como la veteranía de Adam Hanga, la facilidad anotadora del zurdo Cameron Hunt; el atleticismo de Kraag y Allen; la amenaza al cuatro de Michael Ruzic y Sam Dekker; o el potente juego interior donde sobresale la clase de Ante Tomic y la calidad de Simon Birgander.
La solidez atrás, el acierto en ataque, imprescindible para este tipo de desafíos; el control de las pérdidas, para evitar que su rival juegue a campo abierto y la energía para ir con todo a la batalla del rebote y de los balones divididos volverán a ser factores fundamentales para optar a la victoria.

