
Noche grande de Champions para un desafío de altos vuelos
martes, 31 marzo, 2026 - 13:31El Santiago Martín lucirá este miércoles sus mejores galas para arropar a La Laguna Tenerife en su deseo de seguir alimentando con razones de peso su sueño europeo (20.00 h.c. | DAZN – Courtside 1891, solo bajo suscripción de pago). El grupo de Txus Vidorreta recibe al potente Galatasaray, uno de los clásicos del baloncesto turco de todos los tiempos y vigente subcampeón de la Basketball Champions League (BCL), en el primer capítulo de la serie de cuartos de final, último y exigente obstáculo antes de la anhelada Final Four.
Con el lleno técnico muy cerca de confirmarse a falta de un día para el encuentro, la Fiebre Amarilla se dispone a vivir otra velada grande de Champions para empujar a los suyos en el primer partido de un playoff al mejor de tres encuentros, con factor cancha a favor de los tinerfeños. Consciente de la dificultad del reto y de la entidad de su rival, uno de los colosos del deporte turco, cuyo envergadura trasciende a un nivel superlativo en el ámbito social y económico, la escuadra insular medirá el techo de su buen momento con el firme propósito de hacerse con el primer asalto de la eliminatoria.
Condicionado por la conocida normativa de cupos de la competición, que obligará a hacer dos descartes entre los que no son jugadores formados localmente, el conjunto canarista intentará imponer su sello, al abrigo de su hinchada, y ser fiel a sus principios, los mismos que le han permitido alcanzar el Top 8 del torneo en nueve de sus diez ediciones, las últimas ocho de manera consecutiva. La solidez del bloque atrás volverá a ser el punto de partida para luego atacar con criterio y acierto, premisas básicas en este tipo de desafíos.
Igualar el listón físico del rival y contrarrestar las prestaciones de un roster muy largo, con calidad en todas las posiciones (los jugadores de banquillo han firmado una media de 48,3 puntos hasta la fecha, el mejor registro de todo el torneo), serán igualmente factores fundamentales en lo que será, sin duda, un duro ejercicio de resiliencia, paciencia y carácter competitivo. Un reto que solo podrá superarse desde la aportación de todo el colectivo y desde el fiel soporte de su público, que será clave en los momentos delicados de la contienda.
Enfrente, habrá que minimizar, entre otras cosas, la chispa y el talento anotador de sus jugadores de perímetro, todos ellos muy hábiles en el uno por uno. Por ahí, los turcos cuentan con integrantes de muchísimo caché, caso del veterano Errick McCollum; el ex NBA Jerome Robinson; el alero James Palmer, segundo máximo encestador de la Superliga turca; y, si es de la partida, de Will Cummings, MVP en su día de las ligas alemana y francesa, que aunque ha estado ausente los últimos encuentros por una sarcoidosis, ha formado parte de la expedición otomana que llegó anoche a la Isla.
Además, habrá que neutralizar también lo que puedan aportar al tres Petrucelli y Tuncer; la versatilidad al cuatro de Fabian White o del zurdo John Meeks; y el poder interior de Frederick Gillespie y Mushin Yasar. Un plantel, pues, muy completo que exigirá la mejor versión de La Laguna Tenerife en un reto de máxima dificultad.

